La degeneración macular relacionada con la edad (AMD) es un daño en la parte del ojo llamada mácula. Se encuentra en el centro de la retina. La retina es el tejido sensible a la luz que se encuentra en el fondo del ojo. Las células de la retina transforman la luz en impulsos que se envían al cerebro. El cerebro las interpreta como imágenes. Si se daña la mácula, ya no puede ver el detalle fino en el centro de su visión. Normalmente no se afecta su visión lateral (periférica). Sin embargo, la pérdida de la visión central puede hacerle difícil leer, manejar o ver en línea recta.
La AMD es un problema común para muchas personas cuando envejecen. Normalmente afecta a ambos ojos, pero uno puede afectarse antes que el otro.
Existen dos tipos de AMD: húmeda y seca. La forma húmeda ocurre cuando los nuevos vasos sanguíneos (que son frágiles) crecen por debajo de la retina y pierden sangre y líquido. Estas pérdidas pueden dañar la mácula rápidamente. En la forma seca, las células sensibles a la luz de la mácula se degradan rápidamente. En ambos casos se forma un punto ciego en el centro o cerca del centro de la visión. La forma seca es más común y produce una pérdida de visión más lenta y a menudo menos grave.
No se conoce la causa de estos cambios. El problema se puede agravar si fuma. También es posible que tenga mayor riesgo de contraer la enfermedad si tiene familiares con AMD.
La AMD no causa dolor. Los primeros indicios de la condición normalmente son problemas con su visión. Los síntomas pueden ser los siguientes:
Si solamente tiene un ojo afectado, tal vez no note la pérdida de visión cuando utiliza ambos ojos.
Su profesional médico revisará sus síntomas y le examinará sus ojos con una herramienta con luz llamada oftalmoscopio. Tal vez necesite una prueba especial llamada angiografía fluorescente, realizada por un oculista. En la prueba, se pone un tinte en una vena de su brazo. El tinte viaja a los vasos sanguíneos de su retina. Luego se toman fotografías de su retina. Las fotografías mostrarán donde están perdiendo sangre los vasos sanguíneos de su retina.
Mientras que los vasos sanguíneos no estén perdiendo sangre en el centro de la mácula, la forma húmeda de la AMD a veces se puede tratar con un láser térmico que sella los vasos. Esto puede evitar daños posteriores a la retina, en particular si la condición se identifica oportunamente. Al sellar los vasos sanguíneos puede quedar un pequeño punto ciego cerca del centro de su visión.
El centro de la mácula es muy importante para tener buena vista. Si los vasos sanguíneos que están perdiendo sangre se encuentran en el centro de la mácula, el tratamiento de láser térmico causaría demasiada pérdida de visión. En ese caso se puede usar un tratamiento llamado terapia fotodinámica. Durante este procedimiento, se inyecta en su flujo sanguíneo una tintura activada por láser. Cuando la tintura llega a la retina, se usa un láser débil para dañar los vasos sanguíneos que están perdiendo sangre. Estos vasos sangíneos vuelven a crecer, así que el procedimiento se deberá repetir 5 ó 6 veces en los próximos 2 años. Sin embargo, en algunos casos de degeneración macular húmeda, este tratamiento reduce la pérdida de visión si se lo compara con no tener tratamiento.
El riesgo de pérdida de visión por degeneración macular seca en ocasiones puede reducirse tomando suplementos de vitaminas y minerales. Consulte con su profesional médico sobre los riesgos y beneficios de este tratamiento.
Si tiene cualquiera de las formas de AMD, los accesorios para mejorar la visión pueden ayudarle en sus actividades diarias. Estos accesorios pueden ser:
Pídale ayuda a su profesional médico para encontrar los accesorios que le puedan ser de utilidad.